El acero como material estructuralPosted by on

Acero estructural

Muchas de las obras civiles y arquitectónicas más ambiciosas en el mundo han sido posibles en gran parte gracias al acero estructural, un material que ofrece diversas ventajas para la construcción. Le contamos aquí sus principales atributos.

El acero estructural es una aleación de hierro, carbono y otros elementos como silicio, fósforo, azufre y oxígeno que le aportan ciertas propiedades a este material y se fabrica a través de un proceso de laminado en caliente para ser usado en construcción.

El acero puede ser aleado o tratado en la superficie de manera diferente, dependiendo de las condiciones a las que esté expuesta la estructura.

Resistencia, rigidez y uniformidad son algunas de las características que facilitan su uso de manera intensiva en edificios altos y estructuras de grandes claros. Según su forma, es posible distinguir los siguientes tipos:

Perfiles estructurales: pueden ser en forma de I, H, T, en canal o en ángulo.

Barras: pueden ser de sección circular, hexagonal o cuadrada.

Planchas: suelen ser chapas de acero cuadradas de dos metros de longitud y espesor de aproximadamente cinco milímetros.

El acero estructural, en sus diversas formas y aleaciones, cumple requisitos que le permiten incorporarse a la infraestructura en todos los entornos. Sus propiedades lo convierten en un excelente material para distintos fines en la construcción, como vigas, pilares y otros componentes de las edificaciones.

¿En cuáles estructuras se puede utilizar este material?

  • Edificios bajos y altos: hospitales, estadios, oficinas, colegios o universidades
  • Concreto reforzado
  • Muelles y cables de suspensión
  • Puentes y vías
  • Puertos
  • Revestimientos y cubiertas
  • Túneles
  • Cercas de seguridad
  • Defensas costeras e inundaciones

De esta manera, se evidencia que el acero es uno de los materiales estructurales más versátiles por su tenacidad, poco peso, facilidad de fabricación, entre otras propiedades y ventajas. Algunas de estas son:

 Alta resistencia: permite estructuras ligeras y más económicas, un beneficio importante para la construcción de puentes de grandes claros, edificios altos y estructuras con condiciones deficientes en la cimentación.

Uniformidad: ayuda a que sus características no cambien perceptiblemente con el paso del tiempo, a diferencia de otros metales.

Elasticidad: es capaz de alcanzar esfuerzos muy altos. 

Durabilidad: con un cuidado correcto y oportuno, es posible que las construcciones duren de manera indefinida.

Ductilidad: aguanta enormes deformaciones bajo esfuerzos de tensión altos a lo largo de su construcción y montaje sin fracturarse, siendo viable doblarlo, martillarlo, cortarlo y taladrarlo sin inconvenientes y evitando fallas.

Tenacidad: absorbe energía en grandes cantidades.

 Versatilidad: se adapta con efectividad a cualquier tipo de aplicación, por ejemplo, probables ampliaciones de estructuras existentes.

 Sostenibilidad: genera un menor impacto ambiental, ya que es 100% reciclable, es posible su reutilización después de desmontar una estructura y se puede vender como chatarra.

El acero ha contribuido al desarrollo de grandes e históricas estructuras y construcciones desde el siglo XX, como el Empire State Building.

En HJA queremos entregarle las mejores soluciones para los proyectos de su empresa. Conozca más del acero estructural en nuestro portafolio para que construyamos juntos la solución ideal para sus necesidades.

AceroaceroinoxidableArquitecturanoticias

Comments are disabled.